¿Por qué se culpan las víctimas de abuso sexual infantil?

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El grado de culpa que sienta una víctima de Abuso Sexual Infantil (ASI) afectará a su recuperación. Según las investigaciones sobre ajuste psicológico, los resultados han indicado que este tipo de atribuciones creadas desde la autoculpa, se asocian a un peor ajuste psicológico, a mayores niveles de malestar.

¿Por qué la culpa está presente, enredada en la parte más profunda del iceberg emocional del ASI? ¿Qué ocurre en el cerebro un niño/ niña que ha sufre ABUSO SEXUAL? ¿Por qué l@s inocentes, las víctimas de otr@s, acaban autoculpándose?

La respuesta la encontramos en la teoría de apego: el menor prefiere autoculparse a sí mism@ ANTES QUE CULPAR a los responsables verdaderos, antes que culpar al adulto que tendría que haberlo protegido, respetado y querido bien.

Cuando un niño/niña sufre abuso sexual, maltrato físico, o negligencia, su cerebro necesita adaptarse a esa situación, a esa realidad cruel, hostil, dañina, dolorosa, a esa realidad en la que uno, que necesita ser cuidado y protegido, tiene que aprender a sobrevivir…

“No es la especie más fuerte, ni siquiera la más inteligente la que sobrevive, sino la que mejor se adapta a su entorno” Darwin.

Adaptarse, aún al precio de no vivir sino de sobrevivir. Adaptarse a un entorno disfuncional con estrategias disfuncionales.

¿Y cuál es la misión de la autoculpa en el ASI?: Ayudar a la niña y al niño a adaptarse a su entorno. Sobrevivir al entorno a toda costa, esa es la máxima del cerebro.

Por tanto, NO se obtendrá el mismo resultado si un cerebro infantil tiene que adaptarse a un entorno donde es cuidado, querido y respetado, que si tiene que construirse y adaptarse en un entorno donde el amor es corrompido, donde la atención que le dedican es inapropiada y tóxica, dañina, por un lado por parte del abusador y por otro por parte del entorno familiar, la madre entre otros, que “no ve” ese abuso.

Esa desprotección, miedo, inseguridad, ese ABUSO, hace que ese cerebro y cuerpo crezcan alterados, hiperactivos o hipoactivados. Hace que, para poder sobrevivir en un entorno inseguro y peligroso, el niño o la niña se culpen a sí mismos de lo que está ocurriendo.

Por tanto, culparse a sí mism@, es la estrategia desadaptativa, el estilo de atribución cognitiva que encuentra el niño/niña que sufre abuso sexual para poder soportar, estar cada día viviendo con su agresor, abusador, maltratador/a, con quien “no lo ve”. Dicha estrategia hace que pueda soportar esa indefensión, ese no poder huir a ninguna parte, porque las personas que tienen que proporcionarle refugio y seguridad son las mismas que le dañan, que le agreden, que abusan, que le violan, que “no ven”…

Prefiere autoculparse injustamente que culpar a su mamá y/o a su papá, abuelos, tíos… porque el dolor de saber que no te quieren bien, que no te cuidan desde el amor y el respeto es más doloroso e insoportable que cargar con una culpa que no es suya, con una culpa que aunque te hunda la vida, sigue siendo más soportable que admitirse a un@ mism@ que sus padres no le han querido…bien.
Es la terrible paradoja de estos niños y niñas: cargan con los errores de los adultos, se culpan a sí mismos antes de DAR LA RESPONSABILIDAD A QUIEN LA TIENE.

Esta misma estrategia que de niño/niña “protege” para poder sobrevivir en una familia hostil, es la que, si no se trabaja, condicionará la vida, las relaciones, el día a día de esa niña, niño ya hecho adulto.

Tal vez sea el momento de tomar conciencia de esa culpa, de saber que en el fondo de nuestro iceberg, tal vez, la tengamos anclada, tal vez sea la hora de poder mirarla a la cara y darle las gracias por “protegernos” en un momento de nuestra vida, de la infancia, tal vez sea el tiempo de quitar de tus inocentes hombros la carga que nunca te perteneció, la carga que no es tuya, la culpa que es de otros, tal vez puedas comenzar a dejar emerger de tu interior esa culpa de otros y liberarte de ella.


Sandra Rosa Aragón

Sandra Rosa Aragón

Psicóloga sanitaria y Neuropsicóloga clínica.
Nº colegiada: AO08574 en el Centro Psicológico Manuel Hernández, Málaga.
Doctorada en Psicología de las Emociones, Máster en Inteligencia Emocional, Experta en Educación Familiar y Social, Experta en Mindfulness para Psicólogos clínicos. Máster en Neuropsicológica clínica Infanto-juvenil. Postgrado Modelo PARCUVE (cursando actualmente)
Especialista en Trauma Psicológico y Apego tanto en niños como en adultos. Prevención, Detección e Intervención en abuso sexual infantil. Trastornos del neurodesarrollo y trastornos internalizantes y externalizantes.

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